A veces el álbum de fotos del bautizo, otras el vídeo de la comunión que guardamos como oro en paño, pero que no enseñamos ni a los mejores amigos, en ocasiones puede valernos el reportaje de la boda o de un cumpleaños de antaño...y siempre, sin falta aparece esa sonrisa de nostalgia de ese momento vivido, el comentario de mira fulano con pelo, mira mengano que cara de niño, y la eterna pregunta de qué será de la vida de ese chico tan tímido que desapareció sin dejar rastro.
En nuestra corporación la historia no es distinta, existen documentos gráficos que confirman que todo esto ocurre también en el seno de los hermanos costaleros. En la foto cedida por Cristian Cahucholas se desprende ese sabor añejo de años pasados, como curiosidad se ve el palio de nuestra Señora totalmente montado dentro de su capilla, de lo que se deduce que las dimensiones del mismo eran bastante menores que el actual. Gracias por cedernos la foto y esperamos que a todos os agrade ver a gente de la hermandad en sus comienzos.




