No es un adiós...
Capitán, guía de muchos corazones, respeto, confianza, valentía... Mil cosas podría decir, y creerme que nunca acabaría, ni me cansaría. Mil gracias te daría, por tu fuerza, tu fe frente a un paso, por tu confianza hacia nosotras, por tu incansable paciencia, tu saber estar, porque se que hoy por hoy en cada una de nosotras vive ese orgullo costalero que tu nos enseñaste, ese saber caminar de frente, siempre de frente. Por tus consejos, grandes sin duda, por luchar en cada momento para que esto hoy sea posible, por dedicar tu vida a esta pasión que nos une, por enseñarnos que la humildad y el compañerismo son la base, por no dudar de nosotras... Por ser siempre tu. Permíteme dedicarte estas palabras, se que nunca has querido destacar, ni ser más que nadie, pero creo que ahora es momento de agradecerte todo, lo que has dado siempre dentro y fuera, te lo mereces y de eso no me cabe ninguna duda. Que tu despedida no sea el final, si no el comienzo de una forma distinta de vivir esto que sabemos que tanto te llena y que siempre has hecho parte de ti y de tu familia. Gracias por tantos buenos momentos, también por tus riñas, que siempre nos han enseñado a ser mejores, gracias por cada uno de los momentos vividos y compartidos. Gracias por todo Capataz, parte de ti seguirá en cada chicotá, en cada revirá, en cada paso que demos. Rafa...o mejor dicho "chili" va por ti.
...es un hasta pronto.