Quiero darle las gracias a ese capataz general que ha apostado por nosotras, que ha puesto su confianza en nosotras y en cierta forma su ilusión de ver como hemos tenido coraje para hacerlo. A ese capataz que el lunes santo, con el corazón partido en dos, una parte triste viendo que su Cristo del Trabajo se quedaba dentro de catedral y por otro lado feliz por poder llevar a su Virgen de la Luz hacia su templo. A esas costaleras del Trabajo que vinieron a acompañar a su Virgen de la Luz, rotas por haber dejado a su Cristo del Trabajo en catedral y al llegar a su templo vieron como tanto su Cristo como su Virgen estarían solos uno lejos del otro por unos días. A esos costaleros que el Sábado Santo no nos dejaron venirnos solos, ni a su Cristo, ni a sus costaleras, las cuales vinieron rezando con sus pies para traerle a su Virgen de la Luz su hijo y por fin dejarlos uno en frente del otro. A esa banda de Tres Caídas que el Lunes se quedó con un pequeño pellizco de no ver como se hacía el regreso de su Cristo del Trabajo. A esa Agrupación de Exfiliana que el Sábado se puso sus mejores galas para acompañar a su Cristo del Trabajo por sus calles zaidineras, no dejando de tocar en ningún momento. A esos Zaidineros que igual que el Lunes Santo, el Sábado se echaron a la calle para acoger a su cristo. En fin a sido algo que por mucho que se escriba, nunca se podrá explicar, hay que vivirlo como cada uno de nosotros lo hemos vivido.
Solo queda decir por mi parte, que muchas gracias a todos los componentes de esta hermandad y que es un lujo trabajar con cada una de vosotras, a esas costaleras que debajo dejan aflorar sus sentimientos, y a las vocales que junto con los capataces nos guían como ellas dicen “rezando con los pies” y “meciendo, durmiendo y aliviándole sus penas al señor de los cielos” Muchas Gracias.
Ana Belén
ole esas costaleras del cristo del trabajoooo!!!!!!!!
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